• Imagen de un libro con glifos. Glosario

    Glosario de Términos en Náhuatl

    Términos Calendáricos

    Tōnalli:
    Día calendárico. Puede significar día, luz, calor o energía. Es el término que da nombre al díá calendárico (sujeto a ajustes astronímicos) conformado por la combinación de un número y un signo
    Ilhuitl:
    Día natural. Puede significar día o fiesta. Es el término que da nombre al día natural
    Cēncalli:
    Trecena. Periodo de trece días conformado por los tonalli marcados por los números del 1 al 13, este periodo se identifica por el nombre del signo que acompaña al número 1
    Mētztli:
    Mes o Veintena. Mes del calendario civil anahuaca o mesoamericano
    Xihuitl:
    Año Civil o Solar. Nombre del año civil o año solar
    Xiuhmolpīlli:
    Fuego Nuevo (ciclo de 52 años). Siglo del calendario mesoamericano
    Huēyi Xiuhmolpīlli:
    Gran Atado de Fuegos Nuevos (ciclo de 20 Fuegos nuevos). Es el milenio mesoamericano, con una duración de 1,040 años. Es el periodo necesario para sincronizar los calendarios del tōnalpōhualli y el xiuhpōhualli
    Tōnatiuh:
    Sol (ciclo de 5 Grandes atados). Se refiere a una “Era” dentro del calendario mesoamericano
    Tōnatiuhmolpīlli:
    Atado de soles (ciclo de 5 soles). Este es un ciclo teórico ya que no se encuentra documentado en ninguna fuente. Se deduce de la estructura interna del calendario, permitiendo identificar a cada conjunto de 5 Soles
    Tōnalpōhualli:
    La cuenta de los días. Calendario ritual o sagrado
    Tōnalāmatl:
    Libro de los destinos. Códice que contiene el tōnalpōhualli
    Xiuhpōhualli:
    La cuenta de los años. Calendario civil o solar dividido en 18 meses de 20 días más 5 días nēmōntēmi
    Nēmōntēmi:
    Faltantes para completar. Son los 5 días "sobrantes" para completar el año, los cuales, no pertenecen a ninguna veintena. Los ajustes astronómicos se realizan durante este periodo
    Calendario de Anáhuac:
    tonalkin/calendar_terms.calendario.traduccion. tonalkin/calendar_terms.calendario.definicion

    Números

    Imagen del glifo Ce, un punto, que representa al número uno
    :
    Uno.
    Imagen del glifo Ome, dos puntos, que representa al número dos
    Ōme:
    Dos.
    Imagen del glifo Eyi, tres puntos, que representa al número tres
    Ēyi:
    Tres.
    Imagen del glifo Nahui, cuatro puntos, que representa al número cuatro
    Nāhui:
    Cuatro.
    Imagen del glifo Macuilli, una barra, que representa al número cinco
    Mācuīlli:
    Cinco.
    Imagen del glifo Chicuace, una barra con un punto que representa al número seis
    Chicuacē:
    Seis.
    Imagen del glifo Chicome, una barra con dos puntos, que representa al número siete
    Chicōme:
    Siete.
    Imagen del glifo Chicueyi, una una barra con tres puntos, que representa al número ocho
    Chicuēyi:
    Ocho.
    Imagen del glifo Chiucnahui, una barra con cuatro puntos, que representa al número nueve
    Chiucnāhui:
    Nueve.
    Imagen del glifo Mahtlactli, dos barras, que representa al número diez
    Mahtlāctli:
    Diez.
    Imagen del glifo Mahtlactli once, dos barra con un punto, que representa al número once
    Mahtlāctli oncē:
    Once.
    Imagen del glifo Mahtlactli omome, dos barra con dos puntos, que representa al número doce
    Mahtlāctli omōme:
    Doce.
    Imagen del glifo Mahtlactli omeyi, dos barras con tres puntos, que representa al número trece
    Mahtlāctli omēyi:
    Trece.
    Imagen del glifo Mahtlactli onnahui, dos barras con cuatro puntos, que representa al número catorce
    Mahtlāctli onnāhui:
    Catorce.
    Imagen del glifo Caxtolli, tres barras, que representa al número quince
    Caxtōlli:
    Quince.
    Imagen del glifo Caxtolli once, tres barras con un punto, que representa al número dieciseis
    Caxtōlli oncē:
    Dieciseis.
    Imagen del glifo Caxtolli omome, tres barras con dos puntos, que representa al número diecisiete
    Caxtōlli omōme:
    Diecisiete.
    Imagen del glifo Caxtolli omeyi, tres barras con tres puntos, que representa al número dieciocho
    Caxtōlli omēyi:
    Dieciocho.
    Imagen del glifo Caxtolli onnahui, tres barras con cuatro puntos, que representa al número diecinueve
    Caxtōlli onnāhui:
    Diecinueve.
    Imagen del glifo Cempohualli, un punto sobre una concha de caracol, que representa al número veinte
    Cempōhualli:
    Veinte.

    Signos

    Imagen del glifo que representa al signo Cipactli, Monstruo de la tierra o Dragón mesoamericano
    Cipactli:
    Dragón.
    Imagen del glifo que representa al signo Ehecatl, Viento
    Ehēcatl:
    Viento.
    Imagen del glifo que representa al signo Calli, Casa
    Calli:
    Casa.
    Imagen del glifo que representa al signo Cuetzpalin, Lagartija
    Cuetzpalin:
    Lagartija.
    Imagen del glifo que representa al signo Coatl, Serpiente
    Cōātl:
    Serpiente.
    Imagen del glifo que representa al signo Miquiztli, Muerte
    Miquiztli:
    Muerte.
    Imagen del glifo que representa al signo Mazatl, Venado
    Mazātl:
    Venado.
    Imagen del glifo que representa al signo Tochtli, Conejo
    Tōchtli:
    Conejo.
    Imagen del glifo que representa al signo Atl, Agua
    Ātl:
    Agua.
    Imagen del glifo que representa al signo Itzcuintli, Perro
    Itzcuintli:
    Perro.
    Imagen del glifo que representa al signo Ozomahtli, Mono
    Ozomahtli:
    Mono.
    Imagen del glifo que representa al signo Malinalli, Hierba
    Malīnalli:
    Hierba.
    Imagen del glifo que representa al signo Acatl, Caña
    Ācatl:
    Caña.
    Imagen del glifo que representa al signo Ocelotl, Jaguar
    Ocēlōtl:
    Jaguar.
    Imagen del glifo que representa al signo Cuauhtli, Águila
    Cuāuhtli:
    Águila.
    Imagen del glifo que representa al signo Cozcacuauhtli, Buitre
    Cōzcacuāuhtli:
    Buitre.
    Imagen del glifo que representa al signo Olin, Movimiento
    Olīn:
    Movimiento.
    Imagen del glifo que representa al signo Tecpatl, Pedernal
    Tecpatl:
    Pedernal.
    Imagen del glifo que representa al signo Quiyahuitl, Lluvia
    Quiyahuitl:
    Lluvia.
    Imagen del glifo que representa al signo Xochitl, Flor
    Xōchitl:
    Flor.

    Nombres de Veintenas

    Primera veintena del año
    • Ātl cāhualo:
      Cesan las Aguas.
    • Cuahuitl ēhua:
      Levantamiento de árboles.
    • Xīlōmaniliztli:
      Ofrenda de Xilotes.
    Segunda veintena del año
    • Tlācaxīpēhualiztli:
      Desollamiento de Hombres.
    Tercera veintena del año
    • Tōzōztōntli:
      Pequeña Vigilia.
    Cuarta veintena del año
    • Huēyi tōzōztli:
      Gran Vigilia.
    Quinta veintena del año
    • Toxcatl:
      Cosa Seca.
    Sexta veintena del año
    • Etzalcualiztli:
      Se come Etzalli (pozole de frijol).
    Séptima veintena del año
    • Tēcuilhuitōntli:
      Pequeña Fiesta de los Señores.
    Octava veintena del año
    • Huēyi tēcuilhuitl:
      Gran Fiesta de los Señores.
    Novena veintena del año
    • Miccāilhuitōntli:
      Pequeña Fiesta de los Muertos.
    • Tlaxōchimaco:
      Otorgamiento de Flores.
    Décima veintena del año
    • Huēyi miccāilhuitl:
      Gran Fiesta de los Muertos.
    • Xocotl Huetzi:
      Caída del Fruto.
    Decimoprimera veintena del año
    • Ochpāniztli:
      Barrimiento.
    Decimosegunda veintena del año
    • Teōtlehco:
      Llegada de los Dioses.
    • Pachtōntli:
      Pequeño Apretamiento.
    Decimotercera veintena del año
    • Tepēilhuitl:
      Fiesta de los Cerros.
    Decimocuarta veintena del año
    • Quechōlli:
      Flamingo Espátula Rosada.
    Decimoquinta veintena del año
    • Panquetzaliztli:
      Elevación de Banderas.
    Decimosexta veintena del año
    • Ātemoztli:
      Descienden las Aguas.
    Decimoséptima veintena del año
    • Tititl:
      Contraído.
    Decimooctava veintena del año
    • Izcalli:
      Resucitado.
    Decimonovena veintena del año
    • Nēmontēmi:
      Faltantes por Llenar.

    Divinidades o Deidades

    Centzontōtōchtin:
    Cuatroscientos Conejos.
    Dioses del pulque, rigen sobre la embriaguez y los estados alterados de conciencia. Presiden las festividades donde la bebida facilita la comunión con lo divino
    Chālchiuhtotōlin:
    Guajolote de Jade.
    Chālchiuhtotōlin es el señor patrono del signo pedernal y una poderosa entidad asociada a las enfermedades, las plagas, así como a los excesos del orgullo, el ego y la vanidad
    Chālchiuhtli īcue:
    Su Falda de Jades.
    Diosa de los ríos, lagos, manantiales y todo lo relacionado con el agua terrestre. Asociada con la fertilidad, los nacimientos y la abundancia
    Chāntico:
    En el hogar.
    Chāntico es la deidad cuya esencia divina se vincula con el fuego del hogar y los mantenimientos. Es la excelsa señora que preside sobre la cotidianidad doméstica y guía la transformación de los alimentos mediante el calor sagrado
    Chicōme Cōātl:
    Siete Serpiente.
    Es la divina madre del maíz, la abundancia y la fertilidad agrícola. De su esencia depende la prosperidad de las cosechas y, por lo tanto, la supervivencia y el sustento diario de la humanidad
    Chicōme Xōchitl:
    Siete Flor.
    Rige sobre la música, la danza, la pintura y las expresiones artísticas que embellecen la vida y el espíritu, conectando la festividad con la creación cultural y el disfrute sensorial
    Cihuācōātl:
    Mujer Serpiente.
    Rige la tierra como principio femenino vinculado a la maternidad y la fertilidad. Comparte atributos con Ilamah tēuctli y Cōātl īcue, siendo protectora de la vida y la regeneración
    Cihuātēteoh:
    Divinidades Femeninas.
    Son las almas de mujeres fallecidas durante el parto, consideradas guerreras caídas en la batalla sagrada de dar vida. Presiden los destinos truncados y la energía femenina como fuerza cósmica
    Cinteōtl:
    Divinidad del Maíz.
    Rige sobre la agricultura, la fecundidad del suelo, la provisión de granos y la prosperidad de las cosechas como principal sustento de las comunidades
    Citlālin īcue:
    Su Falda de Estrellas.
    Diosa de las estrellas, la Vía Láctea y el cielo nocturno, representa la conexión entre lo terrenal y lo divino. Es guía espiritual y protectora del cielo nocturno
    Cōātl īcue:
    Su Falda de Serpientes.
    Diosa de la tierra como principio femenino vinculado con la maternidad cósmica. Se le reconoce como guardiana de los procesos vitales y como protectora de la fertilidad universal
    Nānāhuatzin:
    Bubosito.
    Rige el Quinto Sol, Nahui Ollin. Como Tonatiuh, gobierna el movimiento, el tiempo y la continuidad cósmica. Su acto funda la economía sagrada del sacrificio que sostiene la existencia humana
    Ehēcatl Quetzalcōātl:
    Viento Serpiente Emplumada.
    Es el aspecto de Quetzalcōātl como dios del viento y el soplo vital. Preside los vientos transformadores y rige sobre transiciones como el nacimiento y el aliento final
    Huēhuehcoyōtl:
    Coyote Viejo.
    Rige sobre las artes, la música, la danza y la narración de historias; Representa la buena fortuna, pero también provoca caos, conflictos y discordia
    Huitzilōpōchtli:
    Colibrí de Izquierda.
    Rige sobre la guerra, el sol y la voluntad combativa. Su dominio incluye el liderazgo guerrero y la energía solar. Preside la protección del pueblo elegido y su destino imperial
    Huīxtohcihuātl:
    Divinidad de la sal.
    Diosa de la sal, rige sobre los depósitos y el comercio de este mineral. Se asocia con la pureza y la importancia de los recursos naturales para la supervivencia
    Ilamah tēuctli:
    Anciana Señora.
    Rige la tierra y la fertilidad femenina. Su ámbito se vincula con la maternidad primordial y con la preservación de los ciclos de vida universales
    Itzpāpalōtl:
    Mariposa de Obsidiana.
    Diosa del espacio entre la vida y la muerte, particularmente asociado a partos y descensos al inframundo. Gobierna sobre los jardines míticos donde residen deidades primordiales
    Itztlacoliuhqui:
    Cuchillo Curvo de Obsidiana.
    Rige los dominios de la ceguera, el pecado y el frío, supervisando la justicia en rincones donde la equidad se ve amenazada y el desequilibrio emerge
    Itztli:
    Cuchillo de Obsidiana.
    Dios del sacrificio ritual mediante instrumentos cortantes de obsidiana y la administración de justicia divina. Rige las ejecuciones ceremoniales y la purificación por derramamiento de sangre
    Iyahcātēuctli:
    Señor Guía.
    Dios del comercio, y los caminos, augura travesías seguras para los mercaderes. Rige sobre las caravanas y los puertos de comercio, siendo fundamental para la prosperidad económica
    Īxcōzauhqui:
    Rostro Amarillo.
    Dios del fuego nuevo, el calor solar y los ciclos de renovación. Preside la purificación mediante las llamas y la transmutación que ocurre en los momentos de transición
    Īxquimilli:
    Rostro Vendado.
    No es una deidad independiente, sino un título o aspecto de otra divinidad. Tezcatl īpōca īxquimilli (""Su Humo del Espejo de Cara Vendada""), que es una advocación de Itztlacoliuhqui
    Izquitēcatl:
    Habitante de Izquitlān.
    Dios del pulque y la embriaguez sacramental. Su dominio se extiende a la vegetación asociada, como el maguey, fuente primaria para la elaboración del pulque
    Mācuīlxōchitl:
    Cinco Flor.
    Rige los juegos rituales, la danza, la música y el consumo de pulque, dirigiendo las apuestas sagradas y la festividad de la veintena de Miccailhuitontli
    Māyahuel:
    Divinidad del maguey.
    Diosa del maguey, la fertilidad vegetal, la producción de aguamiel y pulque, asegurando el sustento ritual, nutricional y artesanal que el maguey brinda a las comunidades
    Mictlāntēuctli:
    Señor del Lugar de los Muertos.
    Regente del inframundo, los muertos, la oscuridad y el destino final de las almas. Se asocia con los ciclos de la existencia más allá de la vida terrenal
    Mixcōātl:
    Serpiente de Nubes.
    Rige sobre la caza, la guerra, los guerreros y las expediciones de caza. Se asocia a los sacrificios, la fuerza, la destreza y la providencia en la obtención de sustento y protección
    Pahtēcatl:
    Morador de la Medicina.
    Rige sobre las bebidas fermentadas del maguey, el conocimiento de plantas medicinales, las prácticas comunitarias de sanación y el empleo ritual de plantas y remedios curativos
    Piltzintēuctli:
    Niño Señor.
    El ""Niño Señor"" Es la divinidad de la juventud, relacionada con el fuego, el sol y las flores, vela por el descanso y el renacer de la luz
    Tlatlāuhqui Tezcatlīpōca:
    El Humo del Espejo Rojo.
    Rige el oriente, la aurora y los procesos de renovación agrícola y cósmica. Se asocia a la fertilidad, la germinación, la guerra ritual y la purificación, actuando como fuerza iniciadora que sostiene el equilibrio dinámico del universo
    Tepēyōllohtli:
    Corazón de la Montaña.
    Rige el cielo nocturno manifestado como jaguar, las bestias salvajes y los fenómenos telúricos. Su dominio abarca los ecos en las montañas y los movimientos sísmicos
    Tēteoh īnnān:
    Madre de los Dioses.
    Rige sobre la creación, la fertilidad y el origen de la vida divina y terrenal. Se asocia a la fuente de todo, la protección y el sustento que una madre provee
    Tēucciztēcatl:
    Moradora/Morador del Caracol.
    Rige sobre la luna, la noche y la ostentación. Se asocia con la oscuridad y la vanidad, representando la belleza de la luna y sus misterios
    Tezcatlīpōca:
    El Humo del Espejo.
    Ser supremo, omnipresente y omnisciente, que conoce los pensamientos y sentimientos de los seres vivos. Gobierna la justicia divina y la dualidad de existencia y destrucción
    Tlāhuizcalpantēuctli:
    Señor del Alba.
    Rige el amanecer, la aparición matutina de la estrella de la mañana (Venus), la transición nocturna-alba, vigilias matinales y la regulación ritual de ritmos ceremoniales cotidianos
    Tlāloc:
    Sobre la Tierra.
    Rige sobre la lluvia, las tormentas, el granizo, el trueno, el rayo y todo lo que proviene del cielo, incluidos los meteoritos
    Tlāloqueh:
    Ayudantes de Tlāloc.
    Rigen sobre diferentes aspectos del agua y la lluvia. Se asocian a la distribución de la lluvia en distintas regiones y a la diversidad de las manifestaciones acuáticas, asegurando la vitalidad natural
    Tlāltēuctli:
    Señor/Señora de la Tierra.
    Rige sobre el subsuelo, las cuevas, los movimientos sísmicos y la fuerza interior de la tierra. Se asocia a la estabilidad, la solidez y el poder latente que reside en las profundidades
    Tlazōlteōtl:
    Divina Inmundicia.
    Regente del amor, la pasión y los deseos carnales así como la purificación y la limpieza de los pecados, ofreciendo redención a través de rituales purificadores
    Tōnacātēuctli:
    Señor de Nuestra Carne.
    Rige la fertilidad, el origen de la generación humana y la provisión de alimentos, actuando desde la esfera del cielo supremo vinculada al engendramiento humano
    Tonāntzin:
    Nuestra Madrecita.
    Tōnatiuh:
    Sol.
    Dios del sol y su movimiento, representa el calor que sostiene la vida y los ritmos cósmicos que estructuran el tiempo y la existencia terrenal
    Xīlōnen:
    Muñeca de Jilotes.
    Rige sobre el maíz tierno, la juventud, la fertilidad y los primeros brotes del maíz. Se asocia a las celebraciones de la cosecha y a la promesa de abundancia
    Xīpe Totēc:
    Nuestro Señor Desollado.
    Rige la primavera y la vegetación, la renovación agrícola y el ciclo vegetativo; su esfera abarca la restitución de la tierra cultivable y la brotación
    Xiuhtēuctli:
    Señor del Año.
    Rige sobre el fuego, el calor, el tiempo, los hogares y rituales con fuego. Se asocia con el paso del tiempo y la conexión con los ancestros
    Xōchipilli:
    Príncipe de las Flores.
    Rige sobre las artes rituales, la danza, la música y los juegos. Gobierna los vínculos amorosos y la expresión creativa, vinculándose con la fertilidad y la alegría
    Xōchiquetzal:
    Flor Preciosa.
    Gobierna la expresión del deseo erótico, la creación artística y las artes domésticas tradicionales. Su dominio abarca espacios donde el placer se entrelaza con lo sagrado
    Xōchitēcatl:
    Habitante de Xōchitlan.
    Xōlōtl:
    Acompañante.
    Rige sobre los gemelos, las deformidades congénitas y el juego de pelota ritual. Su dominio abarca espacios liminales donde coexisten lo monstruoso y lo sagrado
    Yohualtēuctli:
    Señor de la Noche.
    Rige sobre la noche, los ciclos nocturnos, la protección de los viajeros, la custodia de espacios oscuros y la vigilancia constante durante rituales de paso
    Tēteoh:
    Todas las divinidades.